Al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto
de la Nación Argentina – ING. FELIPE SOLÁ
Al Secretario de Culto de la Nación Argentina – DR. GUILLERMO
OLIVERI
Los abajo firmantes, ciudadanos e instituciones, manifiestan
públicamente su reclamo de JUSTICIA POR WENCESLAO PEDERNERA,
laico campesino, miembro del Movimiento Rural Diocesano de La
Rioja, asesinado en Sañogasta, cuando tenía 39 años, y vivía con su
esposa y tres hijas menores de edad. Un grupo de encapuchados lo
requirió en su domicilio aquella fatídica madrugada del 25 de julio de
1976. Al abrirles la puerta, sin mediar palabras, fue acribillado,
falleciendo pocas horas después en el Hospital de Chilecito (La RiojaArgentina).
Wenceslao Pedernera, nacido en Los Jagueles (La Calera), San
Luis, trabajó como obrero viñatero en Mendoza, donde fue delegado
gremial; y en 1973 se radicó con su familia en La Rioja para sumarse a
la pastoral rural diocesana, promovida por el Obispo Enrique
Angelelli. Motivado por sus profundas convicciones cristianas, como
cooperativista, aportó a la coordinación provincial de estas
organizaciones campesinas y contribuyó a la sindicalización de los
peones rurales en FATRE, ambas tareas impulsadas por el
Movimiento Rural. La Iglesia católica en el 2018 reconoció su martirio
y el Papa Francisco aprobó su beatificación junto a los sacerdotes
Gabriel Longueville y Carlos Murias de Chamical, y al obispo Enrique
Angelelli.
El sumario preventivo del crimen de Wenceslao realizado por
Gendarmería padeció maniobras que impidieron la inmediata
investigación de los hechos. Las denuncias en 1984 de las violaciones
a los derechos humanos por parte del terrorismo de estado,
posibilitaron encausar las actuaciones judiciales, que en éste como
en otros delitos de lesa humanidad sufrieron dilaciones. En el 2016 la
causa fue elevada parcialmente a juicio con un solo imputado de los
altos mandos militares. La demora en iniciarse por el apartamientos
de distintos jueces, amplió la impunidad biológica al fallecer el ex
general Luciano B. Menéndez en 2018.
Esa complicidad objetiva no puede repetirse. Otro acusado, el
ex alférez Eduardo Abelardo Britos, de Gendarmería, prófugo en
Paraguay, aún no pudo ser indagado al no estar otorgada la
extradición por dicho país para ser imputado en esta causa.
A 44 años del crimen nos preguntamos: ¿Es sólo un trámite
burocrático el que impide hacer justicia con el crimen de Wenceslao
Pedernera? Tantos años de impunidad exigen nuestro reclamo de
urgente tramitación ante el gobierno paraguayo para evitar que se
consume la impunidad definitiva. Las restricciones impuestas por la
pandemia del coronavirus no impiden las tramitaciones digitales.
Apelamos a los órganos pertinentes la aceleración de las gestiones
por una rápida respuesta. Lo contrario sería avalar la prolongada
impunidad que hasta el momento ha impedido hacer Justicia. Para
ser consecuentes con una política de estado sobre derechos
humanos aprobada por la ciudadanía argentina, el crimen de
Wenceslao no puede quedar en la negación de Justicia, como ha
sucedido hasta ahora.
Mayo 2020
Centro Tiempo Latinoamericano (CTL) – Casa Mons. Angelelli,
Córdoba
Luis Miguel Baronetto (Presidente CTL