En mayo de 2005 un caso conmocionó a la localidad de Nonogasta.  Celestina Oropeza fue asesinada y su cuerpo fue encontrado unos días después en un canal de riego. 13 años después se reanudó el juicio con contradicciones en los careos y pedido de nuevas imputaciones.

El martes fue un día relevante para la instrucción ya que se presentó a declarar como testigo el ex novio de la víctima, Alberto Guevara y tras su declaración, tanto la fiscalía como la defensa y la querella, pidieron careos con otros seis testigos, debido a contradicciones entre sus dichos.

Actualmente Guevara no está imputado en la causa, pero su declaración que habría sido contradictoria, podría complicar su situación, sumado a que  la familia de la víctima asegura que el joven tiene algo que ver con el crimen de Celestina.

Por el crimen, hay un imputadi  Raimundo Ochova, de 70 años, que estuvo prófugo de la Justicia por diez años y fue capturado en límite de Argentina y Bolivia en el 2015. Desde su defensa, sostienen que Ochova es un “perejil” y emiten duras críticas al proceso de instrucción de la causa, que determinó que su defendido llegara como acusado al juicio.

 

No es un juicio fácil considerando los años que pasaron desde que ocurrió el crimen.