Expertos advirtieron que el fenómeno climático de “La Niña” no solo profundiza las sequias en la región, sino también está perjudicando la producción agrícola. Esto es debido al tiple episodio del fenómeno, una alteración climática que sólo ocurrió dos veces desde el año 1950.

El bajo registro de precipitaciones desencadenó que más del 70% de los suelos en la zona núcleo se encuentran bajo sequía. Mientas en las últimas semanas se dio inclusive un “quiebre” en el trigo, ya que subió 15% la cantidad de lotes regulares y malos. A esto se le sumó días atrás, la llegada de una dura helada que perjudicó a los productores.

Según informó la Bolsa Rosarina, desde fines de agosto y principio del actual mes, el trigo sembrado en mayo último viene atravesando una etapa crítica para la definición del rendimiento. En ese contexto que la escasez de precipitaciones complica aún más al cultivo.

Pero la falta de lluvias, es un panorama que se replica en toda la región. Solo en Córdoba son necesarios entre 120 y 140 mm y en el resto de la zona agrícola se requieren entre 100 y 120 mm. Los pronósticos no son alentadores para llegar a esa marca, porque se prevén precipitaciones inferiores a las normales para el trimestre septiembre/ noviembre. Por lo que se estima que la nueva cosecha será un cultivo con menor rendimiento, de menor calidad e impactará directamente en el precio del cereal en el mercado.
Con este escenario lleno de dificultades para el sector, y ante el aumento de los costos del cultivo es probable que los productores disminuyan el uso de insumos, principalmente fertilizantes. Ya que estos además han encarecido su valor y presionan al alza los precios del grano. Mientras que, para el trigo, el fertilizante es significativo para completar la re-fertilización, pero la falta de agua dificulta esta estrategia.