A 20 días del cierre de listas para las elecciones legislativas, el oficialismo y la oposición trabajan de forma intensa para definir sus candidaturas, pero con estrategias diferentes. Mientras Juntos por el Cambio deja expuesta una interna furiosa y apuesta a encabezar sus listas con figuras potentes, el Frente de Todos se mueve con cautela y apuesta al “sello” que le dio la victoria en 2019. Todos los sectores que componen la coalición oficialista buscan afianzar dos aspectos: la unidad como premisa y la presencia territorial, un rasgo esencial del peronismo que por la pandemia se vio debilitado. “No todo sucede en las redes sociales y en los estudios de televisión”, dicen desde el Gobierno. Consideran que la oposición no tiene credibilidad en temas relativos a la economía por la crisis que produjeron sus políticas y creen que se quedaron sin argumentos, luego de la llegada masiva de vacunas y el DNU firmado este viernes que habilita el arribo de dosis de laboratorios norteamericanos. Sin embargo, habrá que ver si la recuperación económica de la que habla el Ejecutivo llega a ser palpable para las clases medias y bajas, que vienen con los bolsillos muy golpeados.

Las encuestas que miran en Casa Rosada dan una pista al oficialismo: muestran mejores resultados en torno a la “marca” del Frente de Todos que a las distintas figuras que evalúan individualmente. En Balcarce 50, de todos modos, aseguran que están trabajando para lograr “una lista potente”, aunque pronostican que los nombres se definirán los últimos días antes del 24 de julio, plazo oficial para el cierre de las candidaturas.
Desde el Gobierno explican que “la contundencia” de la lista no depende de la incorporación de un ministro, aunque tampoco lo descartan. También adelantan de que luego de las elecciones habrá un “reordenamiento” del gabinete, con una posible reducción de carteras. Lo que desestiman es la posibilidad de que uno de los candidatos en provincia de Buenos Aires sea el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, algo que se especuló durante estos días. Desde su entorno expresan que si ese hubiese sido el objetivo del Presidente, no lo hubiera puesto como jefe de campaña, puesto que ocupa en la actualidad, al igual que en 2019.
LOS NOMBRES

Como en toda elección, el epicentro de la contienda será la Provincia de Buenos Aires. La novedad de estos días fue la aparición del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, junto a la vicepresidenta Cristina Kirchner en un acto de entrega de computadoras en su distrito. En la presentación se los vio en sintonía y ella lo mencionó varias veces, lo cual generó especulaciones y muchos comenzaron a pensar en el intendente como una figura interesante, sobre todo si la oposición define que en provincia el candidato sea el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, que tendrá que competir en una interna con Facundo Manes de la UCR. “Un hombre de la política, moderado, con buena relación con los medios”, definen a Insaurralde en Balcarce 50 y consideran que su candidatura sería positiva como reconocimiento al trabajo de los intendentes. En caso de confirmarse como candidato, sería un revival de las elecciones de 2013, pero en esta ocasión con Sergio Massa –quien lo derrotó entonces– como aliado.

Entre los posibles ministros para la disputa bonaerense, se menciona al titular de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, al de Desarrollo, Daniel Arroyo y al de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi. En Santa Fe, en tanto, el nombre del ministro de Defensa, Agustín Rossi, siempre es central, aunque según indicó a este diario, no es su intención volver a la tarea legislativa. Desde el entorno de los ministros citados, coinciden en que están conformes en la conducción de sus carteras, pero aseguran que “están a disposición de lo que necesite el espacio”. En el caso de Ferraresi, descartó la posibilidad al recordar que es intendente en licencia de Avellaneda y se integró al gabinete hace poco.
Las mujeres que parecen correr con ventaja para integrar la lista bonaerense son Victoria Tolosa Paz, presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales; la titular de ANSES, Fernanda Raverta, y la del PAMI, Luana Volnovich, las dos últimas referentes de La Cámpora. En cuanto a una posible candidatura de la titular del Aysa, Malena Galmarini, cerca de Massa indicaron que “lo ven difícil”.
ESTRATEGIA Y DIVISIÓN DE TAREAS

La apuesta al “sello” del FdT implica que la centralidad de la campaña gire en torno a las figuras de Alberto, Cristina, Kicillof, Massa y Máximo Kirchner, insisten desde el Gobierno. La hoja de ruta se dirime en dos mesas, ambas los lunes: una tiene lugar por la mañana en Casa Rosada y participan el Presidente, Cafiero, De Pedro, el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello, la vicejefa de gabinete, Cecilia Todesca Bocco y Katopodis, entre otros. Por la tarde, el lugar de reunión se traslada a la Plata, donde el anfitrión es el gobernador Kicillof. En esa mesa repiten asistencia Cafiero y Katopodis, y se suman Máximo, Massa y rotan intendentes, como Insaurralde o Fernando Espinoza de la Matanza.

La heterogeneidad del frente, que en la gestión provocó algunos cortocircuitos durante el último tiempo, en campaña se presenta como una virtud para sumar voluntades. El rol de Cristina, según expresan desde el Gobierno, es central, pero será similar al que tuvo en la campaña de 2019. Participará de actos puntuales, generalmente en territorio bonaerense, y sus apariciones serán esporádicas. Otra de las “patas” del frente, la que representa el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, está encargada del voto “bien del centro” y “de la clase media”, explican desde su entorno. Por eso uno de los ejes de acción durante estos meses en el Congreso ha sido el alivio fiscal para esos sectores: hace un mes y medio se votó el proyecto de ganancias y el viernes se aprobó en Diputados el proyecto para beneficiar a monotributistas.
El tercer componente es el “territorial y táctico”, tal como lo definen desde el Gobierno, del que se encargan Cafiero, De Pedro y Katopodis. En las últimas semanas este equipo recorrió distintas localidades bonaerenses y de otras provincias con una agenda de inauguración de obras que los llevó a Bahía Blanca, Pergamino, y a la presentación de la traza de la autopista Presidente Perón que atraviesa 12 municipios. La semana pasada, en tanto, estuvieron en Entre Ríos. Los funcionarios aprovechan la agenda para reunirse con intendentes, legisladores y concejales. “Se habla de la campaña y hay rondas horizontales, en las cuales los intendentes y representantes cuentan lo que están viendo, qué sienten, qué referencias tienen de la gente”, explican desde el Ejecutivo.
“Una cosa es la intensidad en las redes y lo que algunos opositores dicen en la televisión, pero otra muy distinta es lo que se ve en el territorio”, subrayan. En el cara a cara de la política los intendentes propios y ajenos coinciden en que “hay una mirada muy federal y equilibrada del Gobierno nacional y agradecen por las obras”, señalan.

Más allá de los lineamientos estratégicos, buena parte de la elección dependerá del resultado de las políticas para bajar la inflación y de que la recuperación económica comience a traducirse en más trabajo y mayor poder adquisitivo para las capas medias y bajas, que hasta ahora han sido muy golpeadas. Ese será el gran desafío del Gobierno en los 71 días que faltan para las PASO.

By omalarc

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