El titular de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente (Funam) critica la política del gobierno cordobés y de algunos municipios, y señala la cercanía de Juan Schiaretti con la Mesa de Enlace y “la patria contratista”. “El sistema de represión que está desplegando para anular a las comunidades que no quieren su capricho de las autovías es una luz roja muy pronunciada”, asegura el biólogo y docente universitario.

Por Hugo Caric

“Córdoba atraviesa la situación ambiental más crítica de toda su historia”, afirma el biólogo Raúl Montenegro. El diagnóstico del presidente de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente (Funam) es categórico. Y preocupante. “Yo diría que estamos en el peor momento, porque vivimos en una sociedad donde no existe, sobre todo a nivel gobierno provincial y en varios municipios, una percepción de la gravedad del asunto”, señala.
“No sólo que no se percibe esa criticidad sino que las medidas que se van tomando, particularmente de la gestión de Juan Schiaretti, terminan agravándola. Por caso, creer que el daño por los grandes incendios que hemos tenido se puede solucionar únicamente con la reforestación. Y lo que es peor, hay una notable falta de presencia en lo que hace al control de la normativa vigente”, apunta Montenegro.

“No se entiende que, habiendo requerimientos tan urgentes en salud, educación y ambiente, se sigan privilegiando obras faraónicas para las que no hay consenso social, como las autovías de Punilla y Paravachasca”, le subraya el docente y ambientalista a Marca Informativa Córdoba.

-¿Se pueden atribuir estas acciones sólo al desconocimiento? Usted ha señalado la cercanía de Schiaretti con intereses que van a contramano del cuidado del ambiente.
Eso es claro. La gestión de Schiaretti tiene una cercanía casi continua con la Mesa de Enlace y todo lo que representa la agroindustria, y una sintonía con “la patria contratista”, que son todos los que hacen grandes obras públicas. Me da la impresión de que estas dos cosas terminan conspirando contra la capacidad que debe tener una provincia para poder resistir no sólo el cambio climático global, sino también la pérdida de la biodiversidad. La persistencia del fenómeno del deterioro ambiental en nuestro territorio es inaceptable. Córdoba es una de las cinco provincias que permite el ingreso de residuos peligrosos procedentes de cualquier jurisdicción del país. Aquí se recibe con los brazos abiertos lo peor que produce la industria del petróleo de la Patagonia y la actividad de la megaminería, y no hay ningún elemento que sugiera que esto vaya a cambiar. En su momento presentamos una denuncia para tratar de impedirlo.

-¿Qué otras situaciones confluyen para convertir a la actual situación ambiental de Córdoba en la más crítica de su historia?

-No tenemos un mapa de biodiversidad y me refiero a todos los seres vivos que integran cada uno los distintos ecosistemas, no solo a los ambientes nativos, que son cada vez más pequeñitos. Eso es realmente insólito. También está la situación de las cuencas, que han pasado a ser un papel. Mientras tanto, el gobernador sigue adelante con la parafernalia de obras hídricas sin tener en cuenta los comités ni la participación necesaria para la administración. Inclusive se han tomado decisiones violatorias de normativas vigentes, como el tema de traer agua del Paraná, que no es menor, porque hablamos de trasvasamiento de cuencas. En este caso, igual que pasó con las autovías, primero está el capricho provincial, luego vienen la búsqueda de
-No tenemos un mapa de biodiversidad y me refiero a todos los seres vivos que integran cada uno los distintos ecosistemas, no solo a los ambientes nativos, que son cada vez más pequeñitos. Eso es realmente insólito. También está la situación de las cuencas, que han pasado a ser un papel. Mientras tanto, el gobernador sigue adelante con la parafernalia de obras hídricas sin tener en cuenta los comités ni la participación necesaria para la administración. Inclusive se han tomado decisiones violatorias de normativas vigentes, como el tema de traer agua del Paraná, que no es menor, porque hablamos de trasvasamiento de cuencas. En este caso, igual que pasó con las autovías, primero está el capricho provincial, luego vienen la búsqueda de financiamientos y el envío de leyes de expropiaciones, más adelante se convoca a estudios de impacto ambiental generalmente muy sesgados y muy malos, se arman audiencias públicas donde más del 90% de las personas se opone y finalmente está la bendición de la Secretaría de Ambiente para las obras. Para una organización o un ciudadano se hace muy difícil pelear contra eso. Las presentaciones que se hacen en la Justicia ni siquiera rozan al gobernador, aunque sea el principal denunciado, como pasó en el tema de los incendios. Ahí hubo una demora en el pedido de auxilio a la Nación, cuando el mismo presidente lo estaba ofreciendo.

-Córdoba ha sufrido inundaciones, incendios, desmontes, pero da la sensación de que mucho no se avanzó en materia ambiental.

-Es difícil, por el tiempo que ha permanecido este gobierno, hablando de las gestiones de José Manuel De la Sota y de Schiaretti como un tándem. En este tiempo también hemos advertido que buena parte del Poder Judicial de la provincia se ha vuelto una suerte de protector de las tropelías que se hacen desde el Gobierno. No se cuestionan situaciones aberrantes, como lo que pasó tras los incendios. Entre 2020 y 2021 se quemaron más de 400 mil hectáreas, en una provincia con un tres por ciento de bosques nativos cerrados, y lo único que se le ocurre al gobernador para recuperar la dramática pérdida de biodiversidad es plantar especies de crecimiento rápido. En el mejor de los casos, Schiaretti ha demostrado haber leído bastante poco sobre cómo funciona
-Es difícil, por el tiempo que ha permanecido este gobierno, hablando de las gestiones de José Manuel De la Sota y de Schiaretti como un tándem. En este tiempo también hemos advertido que buena parte del Poder Judicial de la provincia se ha vuelto una suerte de protector de las tropelías que se hacen desde el Gobierno. No se cuestionan situaciones aberrantes, como lo que pasó tras los incendios. Entre 2020 y 2021 se quemaron más de 400 mil hectáreas, en una provincia con un tres por ciento de bosques nativos cerrados, y lo único que se le ocurre al gobernador para recuperar la dramática pérdida de biodiversidad es plantar especies de crecimiento rápido. En el mejor de los casos, Schiaretti ha demostrado haber leído bastante poco sobre cómo funciona ambiental y ecológicamente una provincia. Mientras tanto, crecen el desmonte, la minería y la ganadería en bosques nativos, actividades que se observan con gran entusiasmo desde arriba.

-¿Qué se debería hacer para recomponer la situación ambiental?

-Para que una provincia recupere los ambientes nativos que garantizan los ecosistemas mínimos necesitamos que las decisiones fundamentales digan lo siguiente: primero, ninguna hectárea más de desmonte, algo que lamentablemente sigue y que las dos autovías van a profundizar. Después hay que trabajar en la sucesión ecológica, algo sobre lo que el gobernador obviamente no tiene la más pálida idea. Esta administración debe entender que es urgente recuperar el ambiente. No se puede transformar a toda la provincia en autopistas y campos para agricultura y ganadería industrial tutelados por la Mesa de Enlace. Eso es de una irresponsabilidad increíble.

-¿Estos planteos llegaron a la Justicia?

-En el caso de los incendios se presentó denuncia penal contra Schiaretti y otros funcionarios. También por las autovías, porque ahí directamente se buscó que las leyes y las instituciones se adapten a los caprichos del gobierno. Y hay otras acciones en marcha, no sólo contra la
-En el caso de los incendios se presentó denuncia penal contra Schiaretti y otros funcionarios. También por las autovías, porque ahí directamente se buscó que las leyes y las instituciones se adapten a los caprichos del gobierno. Y hay otras acciones en marcha, no sólo contra la provincia sino también contra la Municipalidad de Córdoba, que es otra gran compradora de tachos de pintura verde. Hablan de actividades de economía circular y que están haciendo cosas muy buenas, y resulta que se van a mandar residuos reciclados para ser quemados en la planta de Olcin, siendo que lo peor que le puede pasar al reciclado es la quema. Se ve que tampoco entienden… La pulverización de plaguicidas no es inofensiva y el gobierno mira para otro lado; el desmonte no es inofensivo y el gobierno mira para otro lado; las cuencas hídricas se destruyen y el gobierno mira para otro lado. Es inconcebible que sigan tomando las decisiones que toman e incumpliendo las normas, porque todo esto al final del día hace que la gente se enferme y se muera. Pero pareciera que eso no les quita el sueño. Lo importante es que se sientan felices los grandes constructores de rutas. No es casual que la maquinaria represiva vaya siendo tan fuerte…

-¿Cómo es esto?

-Tenemos el caso de la represión que están recibiendo los vecinos de las zonas de Punilla y Paravachasca, que no están pidiendo por intereses mezquinos sino que están luchando por sus familias, para que su lugar no se deteriore y para que la calidad de vida sea mejor para todos. Ahí el aparato represivo de Schiaretti se va manifestando de una forma escandalosa. Nosotros decimos que tenemos un gobernante autocrático, porque gobierna para los autos, las rutas y las autopistas, mientras el resto sigue esperando. El sistema de represión que está desplegando Schiaretti para anular a las comunidades que no quieren su capricho de las autovías nos debe tener alertas. Creo que es una luz roja muy pronunciada.
¿Cuáles son las prioridades en materia ambiental?

-Muchísimas, pero hay tres que son urgentes. La primera es hacer un mapa de biodiversidad, la segunda es favorecer los mecanismos de eco sucesión y la tercera es que haya un manejo participativo de las cuencas hídricas. Mientras siguen inaugurando obras de cemento, la vulnerabilidad de la provincia a sequías, inundaciones o cualquier otro evento es enorme. Pasó con Taym: la creciente puso en peligro el canal que alimenta la planta sur, y judicialmente eso quedó casi en la nada. Uno suma todo y llega a la conclusión de que Córdoba es la provincia de los caprichos de gobernadores e intendentes, donde se vive pintando todo de verde mientras el soporte mismo de las funciones ecosistémicas se va desmoronando.

-¿El ambiente no es un tema prioritario en las agendas políticas?

-Para nada. Pensemos que en Córdoba sigue vigente la ley de turismo cinegético. De Estados Unidos y otros lugares vienen a cazar palomas de la forma en que ningún otro país lo permite y nadie pierde el sueño por eso. Es una actividad que destruye una especie y contamina el suelo, y que ha generado situaciones muy desagradables ligadas a otros temas. Necesitamos que las decisiones se tomen pensando en la gente y que haya una Secretaría de Ambiente en serio, que no sea una escribanía del poder de turno.

-¿Y mientras tanto?
La situación ambiental de la provincia es la peor de la historia. Rescato a todos quienes desde la resistencia permitieron que se mantenga lo poco que queda de ambiente nativo, pese a estos funcionarios de turno, que siguen contribuyendo a la salud de las empresas constructoras y al mismo tiempo van haciendo cada vez más vulnerables a los habitantes de la provincia. Creo que la historia no va a recordar a esta gestión precisamente por el horrible puente que se hizo sobre el San Roque o por las autovías, que se podrían haber solucionado de otra manera, sino como la que destrozó ambientalmente a la provincia.
Por:www.marcainformativacba.com