Con el testimonio desde Argentina de la propia víctima, se inició en Brasil el histórico juicio por la denuncia de violación contra Darthés. La actriz declaró y respondió preguntas durante más de cuatro horas.

Por Mariana Carbajal para Página 12

“No soy yo la que tenía que evitarlo. Era é el que tenía que no hacerlo”, dijo Thelma Fardin, al terminar de declarar –de manera virtual– durante cuatro horas en la primera audiencia del juicio oral que se lleva adelante en Brasil contra Juan Darthés por violación agravada, un delito que tiene penas de 8 a 12 años en el código penal del país vecino. Se trata de un caso emblemático: la denuncia de Fardin, acompañada por el colectivo de Actrices Argentinas, marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia sexual en la Argentina, al animar a otras víctimas de ese delito a romper el silencio y contar sus historias y a la vez sacudió el mundo de la industria audiovisual en el país. “Yo le dije que no, que no y él siguió”, repitió, palabras más, palabras menos, en su declaración sobre el momento en que el actor, que entonces tenía 45 años, se abalanzó sobre su cuerpo y la violentó sexualmente, en su habitación de un hotel en Managua, en 2009, cuando ella era una adolescente de 16 años, en la última noche de una gira por Centroamérica en el que los dos participaban como parte del elenco de la tira infanto juvenil Patito Feo que se emitió por Canal 13. Después de relatar los hechos que denunció el 4 de diciembre de 2018 en Nicaragua, la defensa la sometió a un interrogatorio revictimizante con preguntas que apuntaron a poner en duda la veracidad de sus palabras.

A las 20.42, Fardin salió de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) de la Procuración General de la Nación, que acondicionó especialmente una sala de audiencias, y habló brevemente con los medios que la esperaban. Se la veía cansada, conmovida. “Estoy agotada, fue un día muy largo, estuve todas estas horas declarando, contestando todas las preguntas. Estoy agotada pero estoy orgullosa de haber llegado hasta acá, de haberlo logrado y de que esta día haya pasado”, dijo. “Fueron cuatro horas de declaración. No quiero decir nada sobre mi declaración porque quiero respetar ese pedido de sigilo solicitado por el juez y no cometer ningún perjuicio para lograr que esta causa avance. Me hicieron preguntas y las contesté todas”, agregó.

 

“Este juicio tiene una importancia internacional. Hubo una muy buena coordinación de tres ministerios públicos y la persecución de un abusador en tres países diferentes”, destacó en diálogo con Página 12 la abogada Raquel Hermida Leyenda, representante legal de las actrices Anita Coacci y Calu Rivero, dos de las testigos citadas en este juicio.

A pesar de que Darthés en un principio dijo en 2018 –en una entrevista con el periodista Mauro Viale–, que fue él quien rechazó una insinuación de Fardin durante ese viaje, luego la estrategia de la defensa encabezada por Fernando Burlando apuntó a construir la idea –falsa– de una relación sexual consentida.

Por la extensión de la declaración de Fardin, no pudieron declarar en la primera audiencia los testigos que estaban citados y se reprogramó para este miércoles su declaración. Y aquellas personas que estaban citadas para la segunda audiencia volverán a ser convocadas en fecha aún no determinada, con excepción de la actriz Calu “Dignity” Rivero, que sí brindará su testimonio este miércoles desde el Consulado argentino en Roma a partir de las 14.

Con estos cambios, la finalización del juicio se extenderá más de lo previsto y la sentencia podría recién estar en enero o febrero.

La otra actriz que declarará pero no se sabe cuándo es Anita Coacci. Ella y Calu Rivero contaron antes que Fardin haber vivido situaciones abusivas de parte de Darthés durante grabaciones de programas de televisión. Coacci le ganó este año al actor un juicio en el que Darthés la acusaba de injurias.

“Tengo esperanza. Necesito que se falle a favor de la verdad, de la justicia. Si violás a una persona, tenés que cumplir una condena. Además, está en juego el derecho a hablar, que podamos denunciar sin que te echen del trabajo”, dijo a Página 12 Anita Co, que fue recibida con un fuerte aplauso de sus colegas cuando llegó a la puerta de la UFEM para acompañar a Thelma. La colectiva Actrices Argentinas realizó una acción contra el abuso en la puerta de la fiscalía y varias de sus integrantes, entre ellas Dolores Fonzi, Muriel Santa Ana y Alejandra Flechner, leyeron un extenso documento y reclamaron que haya “un fallo contundente” (ver aparte).

El inicio del juicio oral, que lleva adelante el juez federal penal de la sala 7 del fuero judicial de San Pablo, Pablo Ali Mazloum, estaba previsto para las 14. Pero la defensa hizo una serie de planteos, con intención de poner trabas. Todos fueron rechazados.

Recién pasadas las 16 pudo empezar a dar su testimonio Fardin. Como harán la mayoría de los testigos, la actriz declaró de manera virtual desde la UFEM, que cumple un rol exclusivamente de colaboración con la justicia brasileña. Rivero tenía previsto declarar desde el consulado argentino en Roma.

Están citados 11 testigos, entre ellas personas que estuvieron en el lugar cuando ocurrieron los hechos denunciados, la psicóloga que atendió a Thelma desde sus 19 años hasta el año pasado, el psiquiatra que le hizo un peritaje de parte, varias mujeres que no quieren que se revele su identidad. Después del último, el juez le preguntará a Darthés si quiere hablar. Puede negarse.

Las audiencias no son públicas porque en Brasil los juicios por delitos contra la integridad sexual tienen esa característica para proteger la intimidad de las víctimas. La audiencia de este martes estuvo limitada a la defensa, la querella y la acusación.

Funcionarias del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación manifestaron su apoyo a la actriz y presentaron un escrito ante la justicia brasileña para poder presenciar la audiencia pero el pedido fue rechazado. Se hicieron presentes en la UFEM la secretaria de Políticas Contra la Violencia por Razones de Género, Josefina Kelly Neila, junto a la subsecretaria de Abordaje Integral de las Violencias por Razones de Género, Laurana Malacalza y la subsecretaria de Programas Especiales Contra la Violencia por Razones de Género, Carolina Varsky.

“Me hizo súper bien ir a la fiscalía. Me llenó de fuerza para declarar”, dijo Coacci a este diario, antes de saber que se postergaría su citación. La actriz publicó en su cuenta de Facebook en febrero de 2018 –diez meses antes que Fardín hiciera la denuncia penal– un episodio puntual con el actor, con quien compartía el elenco de la tira Gasoleros de Canal 13 –entre 1998 y 1999–: “En un parate de la grabación estaba charlando en un camarín con JD, a quien conocía desde adolescente y le contaba que cuando era chica y mi viejo dirigía una comedia en la que él cantaba yo escuchaba siempre que iba una canción que me encantaba como la cantaba. Momento en el que el señor se desliza con la silla que tenía rueditas y se me tira encima, se para y me tira contra la pared, me besa, me mete la lengua, me agarra la mano y me hace tocarle su sexo, mientras me dice ‘Mirá cómo me ponés’. Yo congelada y sin poder reaccionar. En segundos entró una de las chicas de vestuario y él se separó inmediatamente y yo me fui. Los días siguientes de grabación me persiguió. Terminé de grabar y no volví a verlo. Supe que mientras esto pasó su mujer estaba embarazada y eso me sumó más asco”. Darthés le hizo una demanda por injurias, por la cual Co fue sobreseída. Calu Rivero también contó que había sufrido acoso por parte de Darthés durante las grabaciones de la tira Dulce amor. El actor la demandó en el fuero civil por un millón de pesos en un juicio que está en marcha.

La causa por la que llegó a juicio Darthés se inició en Nicaragua. Por el principio de territorialidad –que es el principio rector en casi todos los países– los delitos se investigan donde ocurrieron. En ese país centroamericano, la unidad especializada y el juzgado que intervinieron entendieron que había elementos suficientes para elevar el caso a juicio y cuando lo citaron a Darthés para que se presente en la justicia no lo hizo. De hecho, viajó y se refugió en Brasil. La justicia de Nicaragua pidió su extradición pero Brasil, a diferencia de casi todos los países, no tiene el principio de territorialidad, sino de nacionalidad, que quiere decir que asume la competencia para todos los delitos cometidos por sus nacionales y Darthés tiene nacionalidad brasileña. Entonces, lo que hizo Brasil, en lugar de seguir el trámite de extradición. fue iniciar un caso nuevo, dando por sentada su competencia. Con la intervención de la UFEM desde Argentina se le giró la prueba preliminar ya producida y la fiscalía en Brasil entendió que había entidad suficiente para acusar, acusó, presentó el caso ante un juzgado federal y este convocó a juicio.