India informó este domingo un récord de 261.500 casos de coronavirus en las últimas 24 horas. El pico se dio en medio de un fuerte aumento que comenzó tras la reapertura de escuelas y universidades y podría agravar aún más la escasez mundial de vacunas contra la enfermedad.

India produce más del 60% de todas las vacunas que se venden en el mundo y es hogar de la compañía biofarmacéutica Instituto Suero de India, el mayor fabricante mundial de vacunas.

 

Millones de personas están aguardando ser vacunados contra la Covid-19 en India. Es por eso que algunos estados informaron sufrir una seria escasez de vacunas contra la enfermedad y exigieron al Gobierno tomar medidas al respecto.

 

Su segunda ola comenzó el mes pasado después de la reapertura de escuelas y universidades y rápidamente superó la primera, cuyo pico había sido en septiembre pasado, con más de 97.000 infecciones diarias.

 

Ciudades y estados de todo el país impusieron nuevas restricciones, sobre todo toques de queda e interrupción de las clases presenciales.

 

En menos de una semana, el país sumó 1 millón de casos. El jueves pasado superó los 14 millones, con lo que superó a Brasil como segundo país con más contagios, detrás de Estados Unidos.

 

El Ministerio de Salud informó también que se registraron 261.500 nuevos casos y 1.501 fallecidos en las últimas 24 horas. La cartera manifestó que el país acumula entonces 14,7 millones de contagiados y 177.150 decesos.

 

Más de un tercio de los 1,8 millones de casos activos -649.563- se concentra en el estado de Maharastra, uno de los cinco que ha reportado faltantes de vacunas contra el coronavirus, dijo el Ministerio.

 

El primer ministro, Narendra Modi, organizó el sábado una reunión de alto nivel para revisar la situación. “El primer ministro habló sobre la necesidad de utilizar todo el potencial de la industria farmacéutica de India para satisfacer la creciente demanda de varios medicamentos”, según un comunicado publicado anoche por el Gobierno.

 

Antes de la reunión, el ministro principal de Delhi, Arvind Kejriwal, calificó la situación de “muy grave y preocupante”, antes de avisar de que la ciudad se estaba quedando sin camas, oxígeno y medicamentos. “Toda infraestructura de salud tiene sus limitaciones”, avisó en un video a la población.