En la celebración de los 100 años de YPF, CFK y Alberto Fernández compartieron escenario. “Alberto, usá la lapicera”, le indicó al presidente.
Después de 95 días sin tener diálogo directo entre ellos, el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner, compartieron este viernes el escenario por el acto de los 100 años de YPF en Tecnópolis, junto al presidente de la empresa energética estatal, el santacruceño Pablo González. Y donde participó el gabinete nacional, gobernadores y principales dirigentes del Frente de Todos.

La foto de los dos líderes de la coalición de gobierno, finalmente se dio. Y si bien antes del acto desde sus entornos aclaraban que no significaría “un símbolo de unidad”, en medio de la interna desatada desde la firma del Acuerdo con el FMI, lo cierto es que en los discursos de ambos se dejó entrever empatía y hasta algún diálogo previo a este acto.

Cristina Kirchner habló luego del saludo inicial del presidente de YPF, reinvindicó su decisión política de estatizar YPF y celebró la recuperación de la empresa de bandera para todos los argentinos: “Pocas cosas más nuestras que esto”, dijo.

Las frases salientes de Cristina Kirchner
Cristina Fernández reconoció que en su gestión no logró controlar la inflación ni la economía bimonetaria. “Puedo admitir que cuando hay una remuneración fuerte del trabajo tenemos tensiones inflacionarias, pero debemos concentrarnos en que gobernar es administrar las tensiones y hacerlo en favor de las grandes mayorías (…) El que quiera gobernar la Argentina sin tensiones ni conflictos, que se postule para la presidencia de Suiza”.
Cristina Kirchner recordó que con la privatización las provincias pasaron a ser parte de YPF, a través de los porcentajes acordados por los bonos carburíferos. “No fue una decisión ideológica recuperar YPF, fue una decisión realista de recuperar la soberanía hidrocarburífera para la Argentina”.
“Kirchner intentó alcanzar el 5 por ciento de participación para poder incidir en las políticas de directorio comprando bonos de YPF como provincia en la bolsa de Nueva York, pero el Gobierno nacional terminó forzando, en 1998, a vender las acciones”, sostuvo.
“La clase política piensa en slogans, pero no puede superar la mirada cortoplacista, likes y retuits hacia la nada”, dijo en otro pasaje, en referencia a la oposición.
También hizo una parábola con el nacimiento de Tecnópolis: “¿Saben como nació este lugar? El proyecto Iba a ser dos fines de semana sobre Figueroa Alcorta, luego, de las enormes repercusiones, nos abocamos a construir Tecnópolis, pero MM no nos dio la autorización, pero ante la adversidad, pecho y coraje”, sentenció en referencia a Mauricio Macri, que en ese momento era el jefe de gobierno porteño.
“Creo que nadie, sea de izquierda, derecha, de arriba, de abajo, macrista, puede negar que desde 1983 el principal problema estructural de Argentina era el peso de su deuda externa y todos los condicionamientos en torno a esa deuda. Y digo esa fecha porque hasta el golpe del 76, Perón había pagado el último cachito del FMI en su tercera presidencia y la deuda era algo así como 7 mil millones de dólares”, agregó.
“Algunos problemas los habíamos solucionado”, en referencia a la deuda pública. “Nosotros habíamos logrado desendeudar a la Argentina”.
Tras un video donde se ve al exministro de hacienda de Cambiemos, Nicolás Dujovne, donde confirmaba que la deuda dejada por el kirchenrismo era “realmente muy baja” dijo: “Dujovne decía que éramos estrafalarios por no endeudar a la Argentina, qué bárbaro”.
“Llegamos a una participación de los trabajadores del 51% en las riquezas. Pensemos en lo que hicieron, de esto no van a escuchar nada en la televisión. No se lo van a preguntar a nadie” planteó respecto a la perdida del valor del salario durante el macrismo.
Antes de cederle la palabra al presidente Alberto Fernández, indicó: “Hay un deporte nacional por apoderarse de las reservas del Banco Central. Te dije (dirigiéndose al presidente) cuando hice un documento que vos tenés la lapicera. Alberto, te pido que la uses con los que tienen que darle cosas al país”.
“Hay que sentarse con los empresarios, pero no como amigos, sino pidiéndole que devuelvan algo”. Y repitió al presidente: “Te pido que a la lapicera la uses”, en una velada referencia a las reuniones que tuvo con Techint, por la extracción de gas de Vaca Muerta.
Sector VIP, por separado
En la previa, se había montado un sector VIP separado en tres áreas distintas y separadas por un biombo: una para el presidente, otra para Cristina y el restante para funcionarios y legisladores.
Bajo el escenario, estaban los miembros del gabinete nacional, con el ministro de Economía, Martín Guzmán en primera fila, Matías Kulfas, Gabriel Katopodis, Vilma Ibarra, Eduardo” Wado” de Pedro y Aníbal Fernández. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el canciller Santiago Cafiero, los senadores Oscar Parrilli, José Mayans, Anabel Fernández Sagasti, y el Procurador del Tesoro nacional, Carlos Zannini.

Ente los que se sentaron en las sillas azules dispuestas en el lugar, se lo vio al gobernador Axel Kicillof, la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, el embajador en Brasil, Daniel Scioli y al jefe de gabinete de la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, entre otros.