En todas las sedes de la Universidad Nacional de La Rioja, se un “apagón” de 10 minutos, como modo de protesta al alto incremento en las tarifas de la luz. De acuerdo a lo explicado por las autoridades universitarias, a pesar de haber bajado su consumo interanual, los montos de la factura del servicio eléctrico continúan creciendo. La boleta correspondiente al pasado mes de febrero alcanzó casi $1.300.000

La última boleta (febrero 2017), de energía eléctrica fue de casi un millón 300 mil pesos. El monto incluye el consumo de todas las sedes y delegaciones con las que cuenta la Casa de Altos Estudios, en el interior provincial.
En comparación a igual período de 2015, el incremento de la tarifa fue de alrededor de un 200%.
Sólo en el caso de la sede Capital se debió abonar casi 900 mil pesos -más que en idéntico período de 2016-, a pesar de que la demanda interanual bajó un 25 %.

https://youtu.be/goXdB-LefIE