En un extenso mano a mano con El Destape Viviana Canosa habla tras su regreso a la televisión: Milei, las amenazas del Gordo Dan, su polémica con el dióxido de cloro, su cuestionamiento a la ideología de género, Alberto Fernández, la traición de Luis Majul, la pandemia y el Día de la Memoria.

Por Ignacio Dunand

 “Yo quiero creer siempre. Yo quiero que a Milei le vaya bien y quise que a Alberto, Cristina y Macri les fuera bien, pero cuando me entero de los casos de corrupción me corro. Hay que hacer una autocrítica grande en torno a la gente a la que votamos y elegimos, y hoy los argentinos estamos bastante huérfanos de líderes. Siento una gran decepción de la clase política en general”, sostiene Viviana Canosa en un extenso mano a mano con El Destape desde su nuevo estudio en El Trece. No se achica ante las repreguntas, pero remarca que algunas “rebeldías” le han costado caro. Polémicas, traiciones y opiniones de una de las conductoras más queridas y odiadas de la televisión.

Vi la primera semana de Viviana en Vivo en El Trece y encontré un claro cambio de enfoque periodístico con la Canosa de A24. ¿A qué se debe este viraje?

– La idea inicial era seguir haciendo periodismo en canales de noticias -pero yo no me fui bien de LN+, porque me dijeron que ya no tenía más lugar ahí, al igual que en El Observador, la radio de Majul- y la verdad es que me imaginaba más en el stream hablando de política, hasta que me llamaron Adrián Suar y Codevilla (Pablo) y durante tres meses trataron de “convencerme” de venir a hacer un magazine a El Trece porque no estaba tan convencida. Yo quería seguir haciendo política y ellos me explicaron que, en ese horario de la televisión abierta que me proponían, no es que no se pueda hablar de política, sino que también se tienen que abordar muchas otras cosas… Finalmente sentí que puedo hablar de política cuando quiero y bajar mi línea: lo hice con lo que pasó con Pablo Grillo, el día que arranqué y hablé de la libertad de expresión, o cuando hice mención al tuit de Milei hablando de Neymar en vez de explicar lo de $LIBRA. Lo que trato de hacer como ejercicio para no repetirme es ver en qué lugar me pongo para, desde mi lugar en El Trece, patear todas las pelotas. Siento que estoy saliendo de mi zona de confort, ya que era más fácil quedarme a la noche en un canal de noticias -aunque no tenía muchas opciones- que probar esto.

Lo que seguís repitiendo es el equipo de trabajo plural. De hecho, siempre hay peronistas entre los panelistas de todos tus ciclos…

– Creo que este es un momento de la Argentina muy complejo. Y lo que vengo sintiendo desde hace mucho tiempo es que si nos seguimos peleando entre nosotros, defendiendo a gente que tal vez después te das cuenta que es indefendible, o si seguimos haciendo una distinción entre malos y buenos, no llegamos a ningún lado. Cuando te das cuenta de que no hay buenos y que los que vienen a terminar con la casta y la corrupción no la terminan, sino que tenés que darles 20 años para que lo hagan, ahí es cuando decís “¿por qué yo, si hay un asado y va tal, no voy a ir porque vamos a hablar de política? Yo quiero ir y pasarla bien, y me quiero divertir”. Este año necesito que vengan todos a mi programa. De hecho te estoy dando una entrevista a vos, que en otro momento no te la hubiera dado por prejuicio. Pero hoy puedo decir “pará, sos un laburante que trabaja para un medio que tal vez no es afín a mi ideología pero hoy, la verdad, es que lo que yo siento es empatía por la gente que la pasa mal”.

Yo no pertenezco ni pertenecí a ningún partido político, soy la típica argentina que quiere creer en el Presidente que nos toca en ese momento. Entonces, ahí soy más democrática… y después sí, es cierto que quise enarbolar una bandera y me terminó decepcionando toda esta gente, así que hoy por hoy me siento más cómoda hablando con vos que con Majul. Con Majul no podría hacer una entrevista de ninguna manera, porque ya no me banco que me mientan en la cara.

¿Sentís que Majul te usó para su conveniencia?

– Hoy a la distancia puedo sentir que fui usada, porque recuerdo que cuando Jonatan Viale se fue de LN+ Majul me pidió por favor, no siendo el gerente del canal, que ocupara ese lugar, y yo de ninguna manera me iba a quedar con un lugar que no era mío porque no fui a eso… Y después estuvo lo de la radio (El Observador), que me dijo que no iba a estar en la programación cuando ya tenía los pasajes a Uruguay, la estadía y la casa paga y me iba con mi hija… No me quiero poner en víctima porque sé que, lamentablemente, son las reglas del juego, pero hubiera esperado la verdad de su parte y que me dijese que para sus negocios era una persona incómoda y que no me necesitaba más. Hay maneras y maneras. Me sentí… me angustié mucho, porque yo confié en Majul.

Fuente: El Destape – 28 de marzo, 2025 |

By omalarc

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