“Los sacerdotes, religiosos y religiosas de la Iglesia Riojana que camina con el pueblo de Los Llanos, conmovidos por la tristeza e indignación de los trabajadores despedidos de la fábrica de calzados UNISOL, queremos hacer pública nuestra solidaridad con estos hermanos que se quedan sin trabajo.

Como servidores de nuestras comunidades, con quien compartimos sus dificultades cotidianas para llevar el pan a la mesa, nos sentimos urgidos a gritar, con toda nuestra fuerza, el llamado a los responsables de estos despidos para que depongan el interés de la ganancia personal por sobre el valor “esencial” del trabajo de sus operarios despedidos.

Con el Papa Francisco decimos con todas nuestras fuerzas: “Debe exigirse la distribución de la riqueza”. Y eso significa ponernos del lado de las víctimas de este sistema económico criminal que se olvida del ser humano.

Llamamos a nuestras comunidades a hacer propia la lucha de estos trabajadores, dando testimonio de la opción de Jesús por el derecho universal al trabajo y al salario digno.

sacerdotes, religiosos y religiosas de los Llanos Riojanos