Por Carin Lanzillotto, FM América 94.1

Este Día del Periodista 2022 no vino con buenas noticias para el periodismo riojano.

– Me refiero al allanamiento a Manuela Calvo, con el secuestro de todas sus herramientas de trabajo, por una orden judicial absurda e ilegal, que generó un repudio masivo.

– La jueza Eugenia Torres, que ordenó ese mamarracho, está provisoriamente y por tiempo determinado en el Juzgado de Instrucción Penal Nro 1, por falta de concursos durante la pandemia. Deberían removerla y buscar magistrados idóneos.

– Hay un precedente igualmente persecutorio contra el periodismo, en febrero de este año. La juez Paiaro dictó la censura directa al corto de animación que hizo Manuela Calvo sobre abuso infantil, impidiendo su difusión, bajo pena de multa diaria de 50.000 pesos.

– O sea que las batallas jurídicas y no jurídicas por el caso Arcoiris, incluyen a partir de ahora persecución a la prensa. Informar no es delito. Informar está garantizado por la Constitución, con expresa protección de la reserva de las fuentes. Pero en La Rioja, la justicia censuró en febrero y allanó en junio, amenazando el libre ejercicio del periodismo.

– Sobre el caso Arcoiris, estimo muy pertinente el dictamen del Defensor de Infancias nacional, Gabriel Lerner, que describió al conflicto como una decisión errónea de la justicia riojana, al disponer una vinculación forzosa con la familia del progenitor, violando los derechos de la menor. Esta es una línea de trabajo clara para focalizar la causa en los derechos de Arcoiris, y no en otras cosas.

– De paso, vamos anotando que en La Rioja no hay Defensoría de Infancias, hay defensoria general. Otro déficit más de esta justicia riojana que no da respuestas.

– Respecto al periodismo allanado y vigilado, la pelota ahora está en manos del gobierno de Ricardo Quintela, que deberá garantizar el ejercicio irrestricto de la profesión, sin intromisiones ilegales de la justicia ni tampoco de la policía.

– Un sector del Ejecutivo provincial se manifestó defendiendo al periodismo, otro sector, temeroso y conservador, no dijo nada hasta el momento. Parece que quieren un periodismo vigilado.