El juez federal Claudio Bonadio decidió rechazar los pedidos de excarcelación de todos los detenidos por los supuestos pagos ilegales durante la gestión pasada, con excepción de Oscar Centeno, el remisero y autor de los cuadernos, quien además de ser liberado ingresó al programa de testigos protegidos.

Centeno fue incorporado al Sistema de Protección de Testigos, luego de una confusa declaración, en la que, tras realizase diversos allanamientos, en los que en algunos casos contó incluso con la presencia del remisero para dar con los cuadernos, este admitió que los “pudo haber quemado en la parrilla de su casa”.

Según reconstruye La Nación, Centeno le habría dicho al fiscal “los tengo yo”, en su declaración como arrepentido, aunque luego reculó y deslizó que “tal vez su mujer los hubiera llevado a lo de su madre o su hermano (suegra y yerno de Centeno)”.

En función de ello, Stornelli llevó a Centeno a los allanamientos para encontrar los cuadernos, mientras que cuando dieron con la mujer del remisero ella le preguntó “¿Qué cuadernos?”. “¿Pero no te acordás que los habías quemado?”, insistió la esposa, a lo que él respondió “si”.

Al enterarse Bonadio de la situación, afirmó que no iba a liberar a Centeno, ante lo que su abogado pidió ampliar la indagatoria, donde ratificó que los había quemado en soledad en la parrilla de su casa.

Más temprano, el propio Bonadio había rechazado la excarcelación del resto de los detenidos de la causa. El magistrado falló en igual sentido a lo solicitado por el fiscal federal Carlos Stornelli quien se pronunció en contra de la libertad exfuncionarios y empresarios entre ellos Carlos Wagner, titular de la Cámara Argentina de la Construcción.

En cuanto a los cuadernos, se supo que Bonadio recibió las copias por parte de Stornelli, quien a su vez las recibió de un periodista de La Nación, quien admitió no conocer al chofer, pero que tuvo los mismo dos meses, en los que pudo digitalizarlos; antes que los mismos volvieran a Centeno, para que el remisero pueda quemarlos.

A su vez, si en lugar de los supuestos originales, se tratara de copias realizadas de manera digital o incluso analógica, las mismas impiden peritar la tinta y realizar pericias caligráficas, complicando la certificación de los mismos. Incluso, para sumar más dudas sobre los mismos, el diseño de tapa de la marca Gloria, podría ser posterior a las supuestas fechas en las que fueron escritos.

Fuente:www.informepolitico.com.ar