Un 10 de octubre de 1947: Se conoce con el nombre de Masacre de Rincón Bomba o Genocidio pilagá al hecho de genocidio ocurrido entre el 10 de octubre al 5 de noviembre de 1947 en el paraje Rincón Bomba, cerca de la población de Las Lomitas en la actual provincia de Formosa, que en ese tiempo se denominaba Territorio Nacional de Formosa.

Allí cientos de indígenas pilagás fueron atacados con ametralladoras por la Gendarmería Nacional Argentina, que respondía, según su versión, a las órdenes del empresario salteño Robustiano Patrón Costas (1878-1965), quien había sido gobernador de la provincia de Salta.

Las Causas de la Masacre:

En marzo de 1947 miles de hombres, mujeres y niños comenzaron la marcha desde Las Lomitas, en Formosa, hasta Tartagal, en Salta. Eran braceros pilagás, tobas, mocovíes y wichís. Les habían prometido trabajo en el Ingenio San Martín de El Tabacal, propiedad del magnate Robustiano Patrón Costas. Les iban a pagar 6 pesos por día.

En abril llegaron a El Tabacal, se instalaron en las inmediaciones y empezaron a trabajar en la caña de azúcar. Pero cuando fueron a cobrar llegó la estafa: solamente les quisieron pagar solo 2,50 pesos por día. Los caciques protestaron.

Pidieron un encuentro con don Robustiano o cualquiera otra autoridad del ingenio. Nadie los escuchó.Poco tiempo después fueron echados sin ninguna consideración.

Miles de indígenas –se estima que eran 8.000- con escasísimos alimentos que les dieron pobladores de El Tabacal, emprendieron la retirada a Las Lomitas. Se instalaron en un descampado llamado Rincón Bomba, cercano al pueblo.

Los pilagás decidieron formar una delegación para ir a pedir ayuda. Fueron recibidos por el Presidente de la Comisión de Fomento se comunicó con el gobernador de Formosa, Rolando de Hertelendy, y éste con el gobierno nacional. Al enterarse, el presidente Juan Domingo Perón mandó inmediatamente tres vagones de alimentos, ropas y medicinas.

Los tres vagones llegaron a la ciudad de Formosa a mediados de septiembre. Pero el delegado de la Dirección Nacional del Aborigen, Miguel Ortiz, dejó los vagones abandonados en la estación tras ser despojados de más de la mitad de sus cargas. Salieron diez días después y llegaron a Las Lomitas a principios de octubre. Los alimentos estaban en estado de putrefacción. Pero aún así los repartieron en el campamento indígena. Las consecuencias fueron de espanto.

Los indios denunciaron que habían sido envenenados. El pueblo tenia miedo que los hambrientos los atacaran. La Gendarmería rodeó el campamento indígena con cien gendarmes armados y prohibió a los pilagás entrar al pueblo.

Frente a tanta agresión se solicitó una reunión con las autoridades, pero a campo abierto. Allí estuvieron. Era el 10 de octubre. Estuvieron presentes más de mil mujeres, niños, hombres y ancianos pilagás con retratos de Perón y Evita. Enfrente, desde el monte vecino, cien gendarmes los apuntaban con sus armas.

El segundo comandante del Escuadrón, Aliaga Pueyrredón, dio la orden y las ametralladoras hicieron lo suyo. Cientos de pilagás cayeron bajo las ráfagas. Otros lograron escapar por los yuyales pero la Gendarmería se lanzó a perseguirlos: “que no queden testigos”, era la consigna de los matadores.

La persecución duró días hasta que fueron rodeados y fusilados en Campo del Cielo, en Pozo del Tigre y en otros lugares. Luego los gendarmes apilaron y quemaron los cadáveres. Según la presentación ante la Justicia, fueron asesinados de 400 a 500 pilagás. A esto hay que sumarle los heridos, los más de 200 desaparecidos, los niños no encontrados y los intoxicados por aquellos alimentos en mal estado. En total, se calcula que murieron más de 750 pilagás, wichís, tobas y mocovíes.

Los diarios de aquel tiempo dieron informaciones muy confusas sobre lo que había sucedido, pero ninguno señaló al gran responsable, dueño del ingenio San Martín, don Robustiano Patrón Costas. Es más, algunos medios informaban de una sublevación. El diario “Norte” del 11 de octubre escribió una nota afirmando que hubo enfrentamientos armados.

Este hecho es mayormente ignorado por los historiógrafos en Argentina.

El responsable:

Robustiano Patrón Costas

Había nacido en 1875 y el gobernador de Salta lo nombró Ministro de Economía provincial en 1908, oportunidad en que con su hermano Juan se apropiaron de tierras del departamento de Orán que pertenecían a las comunidades indígenas. Con la llegada del ferrocarril, una década después, establece asentamientos indígenas para asegurar mano de obra barata, casi siempre a cambio de vales, y funda el Ingenio San Martín de El Tabacal a partir de lo cual amasa una fortuna con la comercialización de azúcar.

Es designado presidente del Partido Demócrata (conservador), asume como gobernador de Salta, funda la Universidad Católica de la provincia, luego es elegido senador y jura como presidente del Senado de la Nación. Acuerdan los conservadores con el radicalismo antipersonalista la fórmula presidencial de la denominada “Concordancia”. Esa fórmula será Patrón Costas-Iriondo, pero no llegará el momento de las urnas porque irrumpe el golpe de Estado de 1943.

Don Robustiano muere en 1965 sin que sobre él cayera condena alguna por los crímenes de la Masacre de Rincón Bomba.

-.Fuente: Fuente: OLIVA, Jorge. “Nuevas Efemérides Aborígenes del Chaco”

Fuente: LOZZA, Arturo M. “La masacre de Rincón Bomba (Formosa, 1947), una asignatura pendiente”

MASACRE DE RINCÓN BOMBA: Una asignatura pendiente que recién explotó 72 años después