El hidrógeno verde es un elemento que se obtiene a partir energías renovables y que, por lo tanto, es considerado clave en la lucha contra el cambio climático. La empresa australiana Fortescue acordó con el presidente Alberto Fernández una inversión millonaria en Argentina para producirlo en el país.

El hidrógeno es el elemento químico más ligero y abundante del planeta. Si bien se puede utilizar en su forma más pura como combustible, no es una fuente primaria de energía sino un vector energético.

 

Por lo tanto, para que el hidrógeno pueda transformarse en combustible o en generador de electricidad, debe ser previamente tratado. Según la materia primaria que se utilice en su producción y las emisiones de CO2 que se generen en el proceso, el hidrógeno se suele clasificar en tres colores: verde, gris y azul.

Hidrógeno verde o renovable: es el que se genera a partir de electricidad procedente de energías renovables (en el caso de Argentina será la eólica) a través de un proceso llamado “electrólisis del agua”, donde se descomponen moléculas de agua (H2O) en oxígeno (O2) e hidrógeno (H2).
Hidrógeno Gris: es el producido a partir de hidrocarburos como el gas natural, metano u otros gases contaminantes.
Hidrógeno Azul: se obtiene de forma parecida al hidrógeno gris, pero se le aplican tecnologías de captura y almacenamiento de carbono (CAC) que reduce considerablemente las emisiones de carbono.
¿Para qué se usa el hidrógeno verde?
Una de las principales características del hidrógeno verde es su versatilidad, ya que puede transformarse en electricidad o combustibles sintéticos y utilizarse con fines domésticos, comerciales, industriales o de movilidad.

Según destacaron fuentes del gobierno nacional, se trata de una “las energías más prometedoras”, con un gran potencial para descarbonizar el transporte pesado (por ejemplo, camiones y buques) y de larga distancia.

También es fundamental para descarbonizar industrias que consumen mucha energía, tales como el acero, el cemento, el papel o la de fertilizantes.

El hidrógeno verde, además, permitirá utilizar y transportar energía renovable que de otro modo sólo podría utilizarse en la zonas aledañas a la generación. “Con este proyecto, la energía que generan los vientos de la Patagonia (de los mejores del mundo), va a poder ser industrializada y exportada”, remarcaron las fuentes.

Esta iniciativa, aseguraron desde el gobierno, permitirá “generar miles de puestos de trabajo, contribuir al desarrollo federal, generar divisas y, a su vez, disminuir el impacto ambiental de las actividades productivas”.

¿Por qué el hidrógeno verde es clave en la lucha contra el cambio climático?
Las limitaciones a las emisiones de carbono, la reducción de costos de la electrólisis y los incentivos de estrategias internacionales, presentan un escenario que permite acelerar el desarrollo de hidrógeno verde.

Entre las principales ventajas que presenta, se destaca que no emite gases contaminantes ni en su producción ni en su combustión para crear electricidad (solo emite vapor de agua).