La cartera que conduce el riojano Julio César Martinez, evalúa comprar 70 mil uniformes al país asiático, aunque la industria local afirma que está en condiciones de proveer los uniformes. Le manifestó su malestar al Gobierno por avanzar con compras en el exterior mientras los textiles nacionales atraviesan una fuerte crisis por el aumento de importaciones y la caída de demanda interna.

La Fundación Protejer denunció que el Ministerio de Defensa está evaluando comprar 70 mil uniformes, boinas y camperas para las Fuerzas Armadas sin licitación a un proveedor chino mientras la industria textil nacional atraviesa una fuerte crisis por el aumento de las importaciones y la caída de la demanda interna. Los industriales afirman que están en condiciones de proveer ese tipo de artículos y remarcan que ya le hicieron saber su malestar a funcionarios del Ministerio de Industria, quienes reconocieron que numerosas dependencias públicas desconocen si existen proveedores locales cada vez que encargan una compra al exterior, motivo por el cual aseguraron que es necesario impulsar una nueva ley de compre nacional que le de injerencia a esa cartera en todas las compras que realiza el Estado nacional. En 2014, el Ministerio de Defensa ya había realizado una compra a China, de unos 100 mil uniformes, lo que despertó la crítica de los textiles locales.

“Hace un mes y medio mantuvimos una reunión en la Secretaría de Industria en donde nos plantearon las condiciones necesarias para que la producción local pueda acceder a la compra de uniformes que haría el Ministerio de Defensa. En otras oportunidades hemos demostrado que la industria local tiene la capacidad para proveer ese tipo de artículos. Sin embargo, estamos al tanto de que el Gobierno está cerrando la compra a firmas del exterior”, indicó a este diario Marco Meloni, vicepresidente de la Fundación Protejer.

Las autoridades del Ministerio de Defensa, cartera encabezada por Julio César Martínez, mantuvieron esta semana reuniones con los representantes del consorcio chino Norinco para proveer entre 35 y 70 mil uniformes militares (chaqueta y pantalón), junto a boinas en cinco colores y camperas color verde. Días atrás, el Secretario de Logística, Cooperación en Emergencias y Gestión Cultural del Ministerio de Defensa publicó en las redes sociales que “nos reunimos con los directivos de la empresa Norinco (República Popular China) para recibir su propuesta sobre Uniformes Militares y Vehículos Blindados 8×8”. El funcionario detalló que el Gobierno está analizando cinco ofertas y que los uniformes están confeccionados con un tipo de tela “que no se hace en el país”.

Desde la Fundación Protejer afirmaron que la industria local “tiene plena capacidad para encarar la producción de ese tipo de uniformes”. Pero además, desde el propio Gobierno contradicen la versión de Defensa sobre la supuesta incapacidad de la manufactura local. En aquella reunión en la Secretaría de Industria en donde convocaron a los textiles para analizar el tema de los uniformes, los funcionarios de esa dependencia comenzaron el encuentro planteando que descubrieron que numerosos ministerios encaran sus compras “sin tener idea” de la capacidad de la industria local. Para ello pusieron el ejemplo del Ministerio de Transporte y su desconocimiento sobre la potencialidad de la metalúrgica nacional. A partir de ese diagnóstico, justificaron la intención de avanzar con una nueva ley de Compre Nacional en donde la Secretaría de Industria pueda interceder en todas las adquisiciones que tenga que efectuar el Estado nacional. En ningún momento de la reunión, que duró una hora, se cuestionó la capacidad de los industriales argentinos para producir los uniformes militares. En aquella reunión, Industria se mostró cercano a los reclamos de los textiles, a diferencia de la intención del Ministerio de Defensa de avanzar con la compra al exterior. Sin embargo, posteriormente no hubo nuevos encuentros y las gestiones de Defensa continuaron avanzando.

El uniforme proveniente de China cuesta unos 50 dólares. Los industriales locales dicen que su costo es de 50 dólares más impuestos. A la hora de evaluar precios, siempre China saca ventaja. Pero en un contexto en donde la industria textil está trabajando al 50 por ciento de su capacidad instalada, los empresarios denuncian que el Estado les juega en contra. Otra opción que Defensa evalúa es comprar uniformes a empresas mexicanas. “Sería realmente una lástima que mientras las empresas textiles cierran o despiden empleados, el Ministerio de Defensa envíe recursos al exterior en lugar de estimular a la producción local”, dijo Meloni.

Fuente: Pagina 12