Bajan a la mitad las comisiones de las tarjetas y limitan los poderes de Sturzenegger. Cambiemos avaló, pero pidió que el Banco Central pueda variar a gusto la tasa de intercambio. El FpV-PJ se negó. El Senado resistió el intenso lobby de los directivos de los bancos y aprobó este miércoles y giró a Diputados el proyecto de ley que reduce a la mitad las comisiones que se cobran por las operaciones con tarjetas de créditos y que elimina las que perciben esas entidades por transacciones con las tarjetas de débito.

El proyecto fue presentado por el presidente de la comisión de Industria y Comercio, el chubutense Alfredo Luenzo, y si bien recibió apoyo unánime, Cambiemos presionó para aplicar cambios.

A propuesta de Federico Pinedo y Ángel Rozas, planteaban darle al Banco Central el control de la tasa de intercambio, que representa el 95% de las comisiones bancarias que las entidades les cobran a los comercios.

Pinedo y Rozas pretendían que el Banco Central conservara la facultad de digitar las comisiones hasta un 95% de su valor, pero Pichetto lo rechazó de plano.
Rozas pidió cuarto intermedio para debatirlo, pero Miguel Pichetto le anticipó que no acompañarían.

El proyecto plantea la reducción de 3 a 1,5 por ciento de las comisiones que perciben las entidades bancarias emisoras de tarjetas de créditos, y “a cero” en las de débito.

Los senadores sí aceptaron incorporar al artículo 1 un párrafo por el cual se le concede a las tarjetas de créditos no emitidas por bancos que puedan seguir cobrando una comisión no superior a 3 por ciento, a pedido de la macrista Laura Rodríguez Machado y la adolfista puntana Liliana Negre.

El texto incorporado dice: “En el caso de emisores de tarjetas de crédito” que no estén vinculadas en forma directa o indirecta “con entidades financieras nacionales o extranjeras” podrán cobrar comisiones que “no podrán superar el 3 por ciento” de todas las operaciones que realice el comercio.
De esa manera, buscaron proteger a las tarjetas de créditos del interior del país, que -de acuerdo con los datos aportados por la senadora Negre- “son 26 tarjetas en toda la Argentina distribuidas en distintas provincias”.

Luenzo explicó la propuesta al indicar que “esta iniciativa surge no sólo ante un pedido, una demanda de la CAME, sino también de la vocación del Congreso Nacional y también del Ejecutivo Nacional de avanzar en defensa de aquellos sectores de la economía nacional más vulnerables”.

Luenzo explicó que el proyecto apunta a proteger a los sectores más vulnerables como las Pymes y fue reclamado por CAME que nuclea a más de 400 mil comerciantes.
“Este es el sector de las Pymes, pequeñas y medianas empresas, que son el verdadero motor de la economía”, añadió el chubutense y recordó que “la CAME representa a 400 mil comerciantes”.

Además, indicó que otro sector que apoyó la propuesta “del mismo modo fue la Cámara Argentina de Comercio, que pidió medidas más profundas” y reseñó que en el último año “en comisiones por uso de tarjeta crédito fueron 14 mil millones de pesos las utilidades”.

Fuente: LPO. La Política on Line