Por Delfor “Pocho” Brizuela

Asistimos cada vez con mayor naturalidad, lamentablemente, a la demonización y demolición del trabajo,de los trabajadores, de los abogados que defienden a los obreros y , como si esto fuera poco, a instituciones fundamentales de la república como la Procuración,
cabeza del ministerio Público Fiscal federal, cuya función es la acusación e investigación de delitos, para garantizar en la integridad del territorio el combate a la impunidad.

Pero a un gobierno Neoliberal poco le importa la producción,los trabajadores y una institucionalidad democrática y republicana en serio.

Prefiere la deuda sideral a robustecer nuestro mercado interno, prefiere lo importado a lo nacional, prefiere una Justicia adicta , servil y cómplice a una digna y activamente justa, prefiere la indefensión y pérdida de derechos de los asalariados, demonizando a los abogados que ponen su profesión y saber jurídico al servicio de la clase trabajadora, a una Patria con derechos y Justicia Social.

Asi lo vemos dia a dia en despidos y vacaciones anticipadas de miles de trabajadores argentinos que se ven sometidos a ésta desorganización de sus vidas y proyectos familiares, por el flagelo de un ajuste a favor de los poderosos, quitando todo lo que entorpece y limita la voracidad empresarial por maximizar ganancias, dejando a “la buena de Dios” a los trabajadores, con la operación mediática de desacreditación de los abogados laboralistas.

Lo padecemos en nuestra Rioja, con los cientos de comprovincianos que ven atónitos, el cierre de sus fuentes de trabajo o agónico achique, como los tristes casos que semanalmente engrosan la lista, desde la fábrica PUMA, VyF y CORRUCAL.

La amenaza y persecución artera y escandalosa a la Procuradora Gils Carbó para sacarla del medio, es una elocuente muestra de la escasisima vocación democrática del gobierno de Macri.